La mayoría de las veces cuesta hacerse cargo de lo que a uno le está pasando verdaderamente, creemos querer algo solo hasta que lo conseguimos y cuando sucede el hechizo se rompe. Quedamos flotando en la incertidumbre del “que hago ahora” y la respuesta termina siendo siempre la misma: corro para el otro lado…
¿Como enfrentar ese amor que se nos aferra al alma? ¿Como poner en palabras y pensamientos claros lo que sentimos por el otro? ¿Dónde está la clave para no escapar?
Demasiados interrogantes para una sola cabeza y para un solo pecho…demasiado para cuando sentimos amar…
No tengo la respuesta. Solo puedo dejar que pase, aunque eso tampoco ayude a marcar la diferencia. O tal vez si lo haga.
lunes, 14 de diciembre de 2009
un día mas....
Como cada mediodía llego a mi pasto lleno de palomas frente a la iglesia que me protege de mis actos no permitidos y me da en que creer en los momentos difíciles. Me acomodo mientras le doy una seca, dos, tres…por las dudas, una más. Miro para todos lados en tu busca, miro la hora, miro de nuevo…
Afortunada cuando hay sol, pésimo cuando no lo hay; converso con alguien siempre diferente, bohemios, buscavidas, desocupados y a veces no lo hago con nadie, solo espero. Treinta minutos, cuarenta… no vas a venir, lo imaginaba.
Dormito con los mismos temas de mi reproductor una y otra vez e imagino, otras tan solo recuerdo, momentos, situaciones que por algún motivo las evoco. Pienso en conversaciones tenidas y en personas… en varias personas, en vos. ¿Valdrá la pena todo esto?
Enciendo otro cigarro para la vuelta, a veces de mejor ánimo, otras no tanto y otras peor… hoy particularmente vuelvo mejor.
Afortunada cuando hay sol, pésimo cuando no lo hay; converso con alguien siempre diferente, bohemios, buscavidas, desocupados y a veces no lo hago con nadie, solo espero. Treinta minutos, cuarenta… no vas a venir, lo imaginaba.
Dormito con los mismos temas de mi reproductor una y otra vez e imagino, otras tan solo recuerdo, momentos, situaciones que por algún motivo las evoco. Pienso en conversaciones tenidas y en personas… en varias personas, en vos. ¿Valdrá la pena todo esto?
Enciendo otro cigarro para la vuelta, a veces de mejor ánimo, otras no tanto y otras peor… hoy particularmente vuelvo mejor.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Vos en mí...
Como se le llama a ese sentimiento que se siente como si el corazón se encogiera?
¿Lo han sentido alguna vez? ¿No? Que afortunados son, no saben como se siente…
¿Vos sí? ¿Te diste cuenta que te tiene al borde de las lágrimas constantemente?
Ay mi Virgen! Que dolor tan cortante y dulce a la vez, es como si los recuerdos mas profundos de tu felicidad almacenada se convierten en pedazos de vidrios que te cortan al pensarlos y a esta altura ya estoy desangrada…
No se por que pero mi mente se levantó en mi contra, cuando me dí cuenta me encontré viajando varios años atrás en compañía de quien tan feliz e infeliz me hizo; pero dentro de lo que esto significa, la desgraciada (mi mente) esta vez buscó en el baúl de los buenos momentos (al menos…).
Hermosa, hermosa vista la que ofrece la costa cuando entras a Mar del Plata, ese sendero de luces que te indican el camino y el inconfundible sonido del mar rompiendo en la orilla, espuma, sal, luna… Pensar que no me gustaba, que me parecía horrible salir de “acá” para meterme “allá”, que no era más que otro cemento con un poco de arena…me parecía… ahora no puedo pensar o estar allá sin que la belleza me desarme el corazón y tu imagen se acomode a mi lado… A mi lado. Ahí vas conduciendo como tanto te gusta y como tanto me gusta mirarte, un aire sexy te envuelve… ¿nunca te lo dije? Seguro que no, siempre tan tarada en ese sentido. Con esa campera que me encanta como te queda, en realidad, la que ya no te queda… la marrón, te acordás? Esa si que era Rock y no Punk… y tus manos. Grandes, firmes, raras… cuando las ví por primera vez me impresionaron, ¿te lo dije? Seguro que si, muchas veces y cuando ya no las tuve lloré, lloré por ellas…
¿Dónde estoy ahora? En la cama, nuestra cama, a la que le compramos sábanas rosas por que el Feng Shui dice que endulza al amor de la pareja, no se que día es, nada me lo indica solo estamos acostados uno al lado del otro formando un perfecto rompecabezas, donde apenas levanto la cabeza de tu pecho para decirte una suerte de premonición que me asalta en el momento: “No sé como voy hacer cuando ya no duerma con vos, que voy hacer?!”- te dije… me abrazaste mas fuerte… - “No pienses en eso” como si tus palabras tuvieran la fuerza de alejar ese fantasma. Mucho me costó acostumbrarme tiempo después, fue una de las cosas que mas me costó.
Y muchos son los recuerdos que tengo con vos, mi mente los alborota, los saca a la luz pero mi corazón no los resiste, se secó desde que caminamos para el otro lado pero que cruel destino se encapricha en cruzarnos? Y ni siquiera. Nos cruza para que pueda verte partir, alejarte una vez mas, llorar una vez más…
El maldito trabajo me agobia, ya es tarde y estoy aburrida solo quiero que se hagan la una para cerrar el local e irme a casa. Hoy es viernes, no he hecho planes pero tampoco los quiero… llueve un poco y prefiero quedarme en cama. Suena el teléfono. Atiendo: “Restaurante, buenas noches…” – eras vos, casi me mata el amor, tímido y en crecimiento (fabulosa etapa)… “A ver esa sonrisa…” giré sobre mis pies, miré hacia fuera y ahí estabas. Con cara de solo pasaba por aquí, cuatro horas de viaje encima, el auto, un bolso y una ex que quedó en la costa no entendiendo tu locura. Esa noche me enamoraste y supe que sería la historia que les contaría a nuestros hijos.
Cerca de fin de año… súper reunión familiar… toda tu familia reunida, un montón… gente increíble… no es raro que evoque este momento con frecuencia fue una de las veces que me quedó algo muy importante por decir. Todos aplauden y saludan por que había terminado lo que tanto me costó; la emoción era tan grande en mi garganta que sabía que al hablar rompería en llanto, pero no por las “proezas” que enumeraban de mí, para nada. Recuerdo que parada junto a mi tía preferida la escuchaba hablar pero yo no podía dejar de mirarte, por dentro sentía una ola de gratitud de saber que sin vos no hubiese sido posible, una ola de amor, de inmenso amor, de saber que después de tanto tiempo resultabas ser quién yo quería, fue muy fuerte y no pude hablar. Me quedé en silencio como una boba, sosteniendo una sonrisa que agradecía al resto y un nudo que anulaba mis palabras. Esa noche debí agradecerte, abrazarte y llorar si eso era lo que me salía…. Hasta hoy me arrepiento no haber abierto la boca, de no hacerte notar lo importante que resultaste ser para mi vida miserable, es mas, creo que nunca te lo hice saber del todo y notablemente me jugaría en contra tan solo algunas semanas después, te acordás? Yo si.
Hoy, cinco años después, me doy cuenta que solo tuve un verdadero amor, que nunca antes me había enamorado y que nadie, en los tantos años que tengo, me amó ¿tendré la fortuna de sentirme así nuevamente?
Que el Universo me oiga. Deseo que sí.
¿Lo han sentido alguna vez? ¿No? Que afortunados son, no saben como se siente…
¿Vos sí? ¿Te diste cuenta que te tiene al borde de las lágrimas constantemente?
Ay mi Virgen! Que dolor tan cortante y dulce a la vez, es como si los recuerdos mas profundos de tu felicidad almacenada se convierten en pedazos de vidrios que te cortan al pensarlos y a esta altura ya estoy desangrada…
No se por que pero mi mente se levantó en mi contra, cuando me dí cuenta me encontré viajando varios años atrás en compañía de quien tan feliz e infeliz me hizo; pero dentro de lo que esto significa, la desgraciada (mi mente) esta vez buscó en el baúl de los buenos momentos (al menos…).
Hermosa, hermosa vista la que ofrece la costa cuando entras a Mar del Plata, ese sendero de luces que te indican el camino y el inconfundible sonido del mar rompiendo en la orilla, espuma, sal, luna… Pensar que no me gustaba, que me parecía horrible salir de “acá” para meterme “allá”, que no era más que otro cemento con un poco de arena…me parecía… ahora no puedo pensar o estar allá sin que la belleza me desarme el corazón y tu imagen se acomode a mi lado… A mi lado. Ahí vas conduciendo como tanto te gusta y como tanto me gusta mirarte, un aire sexy te envuelve… ¿nunca te lo dije? Seguro que no, siempre tan tarada en ese sentido. Con esa campera que me encanta como te queda, en realidad, la que ya no te queda… la marrón, te acordás? Esa si que era Rock y no Punk… y tus manos. Grandes, firmes, raras… cuando las ví por primera vez me impresionaron, ¿te lo dije? Seguro que si, muchas veces y cuando ya no las tuve lloré, lloré por ellas…
¿Dónde estoy ahora? En la cama, nuestra cama, a la que le compramos sábanas rosas por que el Feng Shui dice que endulza al amor de la pareja, no se que día es, nada me lo indica solo estamos acostados uno al lado del otro formando un perfecto rompecabezas, donde apenas levanto la cabeza de tu pecho para decirte una suerte de premonición que me asalta en el momento: “No sé como voy hacer cuando ya no duerma con vos, que voy hacer?!”- te dije… me abrazaste mas fuerte… - “No pienses en eso” como si tus palabras tuvieran la fuerza de alejar ese fantasma. Mucho me costó acostumbrarme tiempo después, fue una de las cosas que mas me costó.
Y muchos son los recuerdos que tengo con vos, mi mente los alborota, los saca a la luz pero mi corazón no los resiste, se secó desde que caminamos para el otro lado pero que cruel destino se encapricha en cruzarnos? Y ni siquiera. Nos cruza para que pueda verte partir, alejarte una vez mas, llorar una vez más…
El maldito trabajo me agobia, ya es tarde y estoy aburrida solo quiero que se hagan la una para cerrar el local e irme a casa. Hoy es viernes, no he hecho planes pero tampoco los quiero… llueve un poco y prefiero quedarme en cama. Suena el teléfono. Atiendo: “Restaurante, buenas noches…” – eras vos, casi me mata el amor, tímido y en crecimiento (fabulosa etapa)… “A ver esa sonrisa…” giré sobre mis pies, miré hacia fuera y ahí estabas. Con cara de solo pasaba por aquí, cuatro horas de viaje encima, el auto, un bolso y una ex que quedó en la costa no entendiendo tu locura. Esa noche me enamoraste y supe que sería la historia que les contaría a nuestros hijos.
Cerca de fin de año… súper reunión familiar… toda tu familia reunida, un montón… gente increíble… no es raro que evoque este momento con frecuencia fue una de las veces que me quedó algo muy importante por decir. Todos aplauden y saludan por que había terminado lo que tanto me costó; la emoción era tan grande en mi garganta que sabía que al hablar rompería en llanto, pero no por las “proezas” que enumeraban de mí, para nada. Recuerdo que parada junto a mi tía preferida la escuchaba hablar pero yo no podía dejar de mirarte, por dentro sentía una ola de gratitud de saber que sin vos no hubiese sido posible, una ola de amor, de inmenso amor, de saber que después de tanto tiempo resultabas ser quién yo quería, fue muy fuerte y no pude hablar. Me quedé en silencio como una boba, sosteniendo una sonrisa que agradecía al resto y un nudo que anulaba mis palabras. Esa noche debí agradecerte, abrazarte y llorar si eso era lo que me salía…. Hasta hoy me arrepiento no haber abierto la boca, de no hacerte notar lo importante que resultaste ser para mi vida miserable, es mas, creo que nunca te lo hice saber del todo y notablemente me jugaría en contra tan solo algunas semanas después, te acordás? Yo si.
Hoy, cinco años después, me doy cuenta que solo tuve un verdadero amor, que nunca antes me había enamorado y que nadie, en los tantos años que tengo, me amó ¿tendré la fortuna de sentirme así nuevamente?
Que el Universo me oiga. Deseo que sí.
jueves, 22 de octubre de 2009
A la banda con amor!
Mi amiga renuncio al trabajo. Hace dos días que no ya no viene y mis horarios de almuerzo se volvieron solitarios. Ayer al igual que hoy, me fui a la plaza donde solemos “almorzar” regularmente salvo que llueva o se te hiele la sangre, de caso contrario, disfrutamos del sol y de los estudiantes de medicina.
Me tiré sobre el pasto, subí la música y cerré los ojos… empezaron a surgir imágenes del fin de semana y de todas esas sensaciones que se nos despiertan cuando podemos disfrutarnos y sin pensarlo se me fueron traduciendo en palabras…
Pensé: ¡Extasiada! ¿En verdad estuve extasiada? ¿Y que significa estar así?
Me comí un chicle, escuché la música y las imágenes surgieron solas como respuesta a mi pregunta. Es el momento donde nada y todo importa a la vez, con todo el peso y la profundidad de estas dos palabras. Es esa sonrisa dirigida al aire, a esa música que tanto llega, es como dar las gracias y el asentimiento de que esta conexión es tan buena que sentís hasta el último músculo de tu cuerpo. Es ese momento mágico de viajar para adentro y al volver, abrir los ojos y los ves…se detiene el tiempo en esta imagen para mi, puedo contarlos, nombrarlos uno a uno, siento la energía que emanan y sin dudarlo me uno a ellos.
Se forma el Gran Círculo. Saltamos creando una sola masa que gira y gira, de afuera se ve el agite, de adentro mil veces mejor. Cabezas, frentes, sudor, brazos, dedos, torsos, piernas…todo vos permanece en contacto con tu grupo, tu banda.
Abro los ojos; no quiero perderme este momento, sigo saltando y riendo, todos reímos…comienzan los gritos… ¡dale, dale!!
Es el momento donde perdonamos lo que nos hicieron y pedimos perdón por haber lastimado; aceptamos y somos aceptados por que estamos con quien queremos estar y es nuestra esencia la que se hace presente en el lugar, haciendo que el antes y el después no encuentren butaca en esta comunión. Alzo mis manos y agradezco estar acá…
Suena la alarma de mi reloj. Tengo que volver a mi trabajo, se ha cumplido mi “almuerzo” y todas las imágenes desaparecen al instante, me prendo un cigarro, camino y mi mente grita: … ¡”VAMOS LA BANDA…!!”
Me tiré sobre el pasto, subí la música y cerré los ojos… empezaron a surgir imágenes del fin de semana y de todas esas sensaciones que se nos despiertan cuando podemos disfrutarnos y sin pensarlo se me fueron traduciendo en palabras…
Pensé: ¡Extasiada! ¿En verdad estuve extasiada? ¿Y que significa estar así?
Me comí un chicle, escuché la música y las imágenes surgieron solas como respuesta a mi pregunta. Es el momento donde nada y todo importa a la vez, con todo el peso y la profundidad de estas dos palabras. Es esa sonrisa dirigida al aire, a esa música que tanto llega, es como dar las gracias y el asentimiento de que esta conexión es tan buena que sentís hasta el último músculo de tu cuerpo. Es ese momento mágico de viajar para adentro y al volver, abrir los ojos y los ves…se detiene el tiempo en esta imagen para mi, puedo contarlos, nombrarlos uno a uno, siento la energía que emanan y sin dudarlo me uno a ellos.
Se forma el Gran Círculo. Saltamos creando una sola masa que gira y gira, de afuera se ve el agite, de adentro mil veces mejor. Cabezas, frentes, sudor, brazos, dedos, torsos, piernas…todo vos permanece en contacto con tu grupo, tu banda.
Abro los ojos; no quiero perderme este momento, sigo saltando y riendo, todos reímos…comienzan los gritos… ¡dale, dale!!
Es el momento donde perdonamos lo que nos hicieron y pedimos perdón por haber lastimado; aceptamos y somos aceptados por que estamos con quien queremos estar y es nuestra esencia la que se hace presente en el lugar, haciendo que el antes y el después no encuentren butaca en esta comunión. Alzo mis manos y agradezco estar acá…
Suena la alarma de mi reloj. Tengo que volver a mi trabajo, se ha cumplido mi “almuerzo” y todas las imágenes desaparecen al instante, me prendo un cigarro, camino y mi mente grita: … ¡”VAMOS LA BANDA…!!”
Cuenta regresiva
Ayer comenzó mi cuenta regresiva hasta vos. Tal vez la espera lleve un poco mas que un par de días, meses o quizá me seque esperando algo que no llegará, pero mientras duren mis ganas de encontrarte descargaré mis energías escribiendo esta especie de diario, que espero, al llegar a la última palabra el resultado sea el deseado… o no.
Día uno: Lágrimas…
Lunes, llego a mi lugar de trabajo aún dormida y con los ojos hinchados por haber pasado una mala noche. En estos casos suelo tomar un cuarto de mi vieja medicación pero que anoche no la tomé por que temía quedarme dormida. Todo lo contrario, desperté muchas veces en la noche con la certeza de que cuando llegara y encendiera ese aparato inmóvil, portador de buenas noticias hasta ayer y devastador a partir de hoy, me encontraría con un mensaje que lastimaría mi corazón y así fue.
Me quedé pasmada frente al monitor, pestañando seguido para no dejar caer lágrimas que hacían mucha mas fuerza que yo, me temblaban las manos y cuando articulé palabra noté que no solo mis manos lo hacían…respiré hondo y pensé que hacer…la furia ya estaba dentro de mí, tenía tantas ganas de gritarte, pegarte, preguntarte por que?, ¿cual fue la necesidad de manejar las cosas de esta manera, acaso te lastimé?¿entonces, por que conmigo? como digo siempre, la verdad duele pero solo al principio.
En un arrebato llamé a tu casa y si…ahí estabas, buen día…(habrás pensado) pero ni eso te dejé y te lance un aluvión de preguntas, afirmaciones, ironías y sarcasmos, todo tan rápido que no sé si llegaste a entender todo lo que dije, cosa que al cortar, mas bronca tenía; soy una persona que le gusta expresar, decir y aclarar…en ese momento sentí que la emoción llenaba mi garganta desde lo mas hondo y las palabras brotaban como chorros de fuego saliendo de mi boca, corté. Quedé en silencio mirando el teléfono perpleja, “no pude pensar” me repetía a mi misma, no pude pensar por lo tanto no pude decir todo lo que quería, es como si mi voz hablara por si sola y el resto quedara congelado. Intentaste disculparte por tu actitud “poco madura” pero que en el fondo eso era lo que menos me importaba, lo importante que estaba ocurriendo, era que ya no querías verme y eso fue lo que me hizo llorar. Lloré sin consuelo, lloré con congoja, lloré cual novia dejan plantada en el altar (pero sin novio y sin altar), lloré por que sé lo bueno que sos, lloré con las manos en la cara para ocultar mi tristeza de que una vez mas no pude alcanzarte.
Día dos: Pensando en vos…
Solo un día pasó y ya no aguanto las ganas de hablarte, es como si tu silencio arrugara mi frente y achicara mi alma y en un impulso de rabia te borro para no tenerte cerca. Reviso tu pared de sentimientos que denota soledad al igual que la mía y sigo sin comprender por que lo querés así, pero así es y así quedará. ¿Qué mas hacer por alguien que no quiere que hagas? Pero ese es mi problema, el mismo, el que aparece siempre que vivo una situación como esta…no puedo quedarme al margen, darle vuelta a la hoja, entender y aceptar cual es mi papel al lado tuyo; ninguno.
Mi mente, siempre lúcida y hábil, ve claramente hacia donde van mis pasos y envía mensajes de advertencia a todo mi ser pero sabe que contamos con un corazón altanero, caprichoso e independiente, como si sus decisiones fueran las únicas a tener en cuenta y puedo decir que muchas veces lo logra, solo para que meses después se encuentre chiquito en un rincón, llorando y haciendo doler al resto de mi cuerpo. La guerra se ha declarado. Ya nada hará que estos dos se pongan de acuerdo y eso me significa un problema importante, casi existencial diría, ya que mi corazón hace que no te olvide y mi mente lo refleja en imágenes dominada por la puja del primero, ¡es que es tan obstinado…!!
Pero si pienso en esto, caigo en la cuenta de que esta vez tengo que actuar diferente, no sucumbir antes los delirios de mi corazón melancólico y desquiciado ¿pero como hacerlo si todo el tiempo estoy pensando en vos…?
Suena mi teléfono y deseo que seas… ¿un mensaje? Antes de abrirlo cruzo los dedos pero como es de esperar no es de tu parte, reviso mis mail’s…y en lo que va del día ya lo he abierto al menos unas cuarenta veces, sin exagerar, pero una mirada pálida y vacía es lo que me devuelve la pantalla.
Estoy al borde de un ataque, siento que ya no resisto no llamarte, cada hora es un letargo de pensamientos, recuerdos y punzadas que van derecho a mi pecho desprotegido ante este tipo de lanzas…pero no voy a ceder. En la estupidez de mi amor mi lógica funciona extraña, me hace pensar que si me mantengo a distancia quizá tenga una chance de estar a tu lado… ¿será así? No lo creo, pero no puedo evitarlo, lo pienso o en realidad quiero que así sea, ¿cual será el resultado final? No lo sé, mas allá de lo inevitable de mi sentir dejaré que todo fluya…que otra cosa puedo hacer…
Día tres: Pesimismo
Hoy tengo la certeza de que no vas a llamar. Más estable en mi emoción, puedo ver desde afuera (no tan afuera, pero mejor) la situación por la que paso, podría decir que estando mas tranquila y menos angustiada, entiendo que el amor es mío solo y que a vos no te pasa pero ni un ápice de lo que a mí. Reviso mentalmente las mismas situaciones por la que hemos pasado y si bien a la larga terminas en mi puerta, no creo que sea por una cuestión de amor, sino por tu frágil estabilidad emocional y tus exquisitos impulsos y en verdad… no se que prefiero.
Dos semanas…
Tres…
Todas las etapas por las que puede pasar una persona enamorada las he pasado…dolor, angustia, tristeza, bronca, ansiedad, amor, debilidad y fortaleza… un vaivén de sentimientos que fluyen sin permiso recordándome que lloro por amor. Nada duele más en el cuerpo que una puntada de amor, meses he llorado por eso y no somos pocos los que lo hemos hecho; como una vez dije, llorar por amor no es vergüenza es mas amor y lo que hoy te desarma mañana se habrá convertido en fortaleza de quien quiera aprovecharlo. Ahora soy débil y la debilidad es la etapa por la que cruzo. Etapa que me envuelve como una camisa de fuerza, dejándome sin chances de sacudirte de encima, mientras que a vos te vino de maravilla para cumplir tus deseos.
No puedo pensar con exactitud que es lo que deseas o sentís, es algo que para vos resulta complicado mas aún para mí que no entiende nada de tu corazón tan tirano a veces, tan amable otras…pero insististe para que nos perdonemos y volví a caer. Ya lo sé, no debería. Me detesto por eso por que no puedo evitarlo, ni evitarte y ese siempre termina siendo el problema, mi problema. Pero ahí fuimos, viajamos a donde sabía, sería la pérdida total de mi corazón. Después de recorrer estas millas sabría como terminaría todo, en amor o en desamor y tres días fueron suficientes para comprender que yo no estoy en tu camino y que vos, sin saberlo todavía, tardarías más que unos cuantos meses para salirte del anterior.
120 días…y un poco más…
Partí con la esperanza de que algo se aclararía en mi mente, estuve, escuché y volvimos.
Dormí, por que aún no podía acomodar mis pensamientos y mientras que mi día transcurre voy cayendo en la cuenta que las cosas si son claras, tan claras que me duele mirar. Partí creyéndome fuerte, capaz de soportar el hastío que me provoca tenerte cerca y en verdad no tenerte, creer que salí con las manos llenas y volver con ellas totalmente vacías, entender que tu atención no son mas que indicadores de tu buena madera y no por que yo te resulte diferente. Me odio por haber logrado lo que no quería…ser tu amiga y te odio por eso, por que con cada día mas encima, me hacés saber que esa es tu intención y que las mías quedan cada vez mas atrás.
Quiero olvidarte como lo hice muchas veces, sin exagerar, desde que te conozco… ¿tenés idea de las veces que te dejé ir y venir en mi cabeza? No, no la tenés.
Y que culpa te puedo echar, si a mi me pasa lo mismo, mil veces…y mil mas. Soy terca, ya lo sé, pero como no serlo si desde que comenzó el año no dejé de pensarte…es ahí cuando me pregunto: ¿tan equivocado está mi corazón? Por que claro está que estos asuntos no pasan por la lógica, no para mí, aunque sé que si para vos…
Me dá miedo no ver la fina línea que separa lo real de lo que quiero que sea y hago mucho esfuerzo por no confundir las cosas, no confundirme, pero no importa lo mucho que haga por que de eso ya te ocupas a la perfección, mi cabeza es un laberinto sin salida a la vista, con tu voz resonando sobre mi cabeza que dice querer guiarme pero que ya no le creo. No quiero verte mas, eso es lo que quiero, pero no puedo y cuando lo estoy logrando…ahí estás…abriendo tus brazos para que pueda acomodarme como tanto me gusta.
Quiero gritar, llorar, romper…hace tanto que no me sentía así que por momentos no se como manejarlo, es como si mi adolescencia volviera a adolecer y vos te convertís en el chico mas grande que nunca te va a mirar…entonces por que me seguís? ¿Por que no me dejás? ¿Qué hago? ¿Todo lo que haces lo acredito a que estás loco? Esa es la cuestión, ¿tus actos no son más que reflejos de tu mente desordenada?
No. La desordenada soy yo. No puedo saber las respuestas que solo vos podes dar, pero si puedo contestar una de las mías… ¿tan equivocado está mi corazón…?
No. No lo está.
Y una vez más…si lo estaba. Estaba equivocada como desde el primer momento.
Día uno: Lágrimas…
Lunes, llego a mi lugar de trabajo aún dormida y con los ojos hinchados por haber pasado una mala noche. En estos casos suelo tomar un cuarto de mi vieja medicación pero que anoche no la tomé por que temía quedarme dormida. Todo lo contrario, desperté muchas veces en la noche con la certeza de que cuando llegara y encendiera ese aparato inmóvil, portador de buenas noticias hasta ayer y devastador a partir de hoy, me encontraría con un mensaje que lastimaría mi corazón y así fue.
Me quedé pasmada frente al monitor, pestañando seguido para no dejar caer lágrimas que hacían mucha mas fuerza que yo, me temblaban las manos y cuando articulé palabra noté que no solo mis manos lo hacían…respiré hondo y pensé que hacer…la furia ya estaba dentro de mí, tenía tantas ganas de gritarte, pegarte, preguntarte por que?, ¿cual fue la necesidad de manejar las cosas de esta manera, acaso te lastimé?¿entonces, por que conmigo? como digo siempre, la verdad duele pero solo al principio.
En un arrebato llamé a tu casa y si…ahí estabas, buen día…(habrás pensado) pero ni eso te dejé y te lance un aluvión de preguntas, afirmaciones, ironías y sarcasmos, todo tan rápido que no sé si llegaste a entender todo lo que dije, cosa que al cortar, mas bronca tenía; soy una persona que le gusta expresar, decir y aclarar…en ese momento sentí que la emoción llenaba mi garganta desde lo mas hondo y las palabras brotaban como chorros de fuego saliendo de mi boca, corté. Quedé en silencio mirando el teléfono perpleja, “no pude pensar” me repetía a mi misma, no pude pensar por lo tanto no pude decir todo lo que quería, es como si mi voz hablara por si sola y el resto quedara congelado. Intentaste disculparte por tu actitud “poco madura” pero que en el fondo eso era lo que menos me importaba, lo importante que estaba ocurriendo, era que ya no querías verme y eso fue lo que me hizo llorar. Lloré sin consuelo, lloré con congoja, lloré cual novia dejan plantada en el altar (pero sin novio y sin altar), lloré por que sé lo bueno que sos, lloré con las manos en la cara para ocultar mi tristeza de que una vez mas no pude alcanzarte.
Día dos: Pensando en vos…
Solo un día pasó y ya no aguanto las ganas de hablarte, es como si tu silencio arrugara mi frente y achicara mi alma y en un impulso de rabia te borro para no tenerte cerca. Reviso tu pared de sentimientos que denota soledad al igual que la mía y sigo sin comprender por que lo querés así, pero así es y así quedará. ¿Qué mas hacer por alguien que no quiere que hagas? Pero ese es mi problema, el mismo, el que aparece siempre que vivo una situación como esta…no puedo quedarme al margen, darle vuelta a la hoja, entender y aceptar cual es mi papel al lado tuyo; ninguno.
Mi mente, siempre lúcida y hábil, ve claramente hacia donde van mis pasos y envía mensajes de advertencia a todo mi ser pero sabe que contamos con un corazón altanero, caprichoso e independiente, como si sus decisiones fueran las únicas a tener en cuenta y puedo decir que muchas veces lo logra, solo para que meses después se encuentre chiquito en un rincón, llorando y haciendo doler al resto de mi cuerpo. La guerra se ha declarado. Ya nada hará que estos dos se pongan de acuerdo y eso me significa un problema importante, casi existencial diría, ya que mi corazón hace que no te olvide y mi mente lo refleja en imágenes dominada por la puja del primero, ¡es que es tan obstinado…!!
Pero si pienso en esto, caigo en la cuenta de que esta vez tengo que actuar diferente, no sucumbir antes los delirios de mi corazón melancólico y desquiciado ¿pero como hacerlo si todo el tiempo estoy pensando en vos…?
Suena mi teléfono y deseo que seas… ¿un mensaje? Antes de abrirlo cruzo los dedos pero como es de esperar no es de tu parte, reviso mis mail’s…y en lo que va del día ya lo he abierto al menos unas cuarenta veces, sin exagerar, pero una mirada pálida y vacía es lo que me devuelve la pantalla.
Estoy al borde de un ataque, siento que ya no resisto no llamarte, cada hora es un letargo de pensamientos, recuerdos y punzadas que van derecho a mi pecho desprotegido ante este tipo de lanzas…pero no voy a ceder. En la estupidez de mi amor mi lógica funciona extraña, me hace pensar que si me mantengo a distancia quizá tenga una chance de estar a tu lado… ¿será así? No lo creo, pero no puedo evitarlo, lo pienso o en realidad quiero que así sea, ¿cual será el resultado final? No lo sé, mas allá de lo inevitable de mi sentir dejaré que todo fluya…que otra cosa puedo hacer…
Día tres: Pesimismo
Hoy tengo la certeza de que no vas a llamar. Más estable en mi emoción, puedo ver desde afuera (no tan afuera, pero mejor) la situación por la que paso, podría decir que estando mas tranquila y menos angustiada, entiendo que el amor es mío solo y que a vos no te pasa pero ni un ápice de lo que a mí. Reviso mentalmente las mismas situaciones por la que hemos pasado y si bien a la larga terminas en mi puerta, no creo que sea por una cuestión de amor, sino por tu frágil estabilidad emocional y tus exquisitos impulsos y en verdad… no se que prefiero.
Dos semanas…
Tres…
Todas las etapas por las que puede pasar una persona enamorada las he pasado…dolor, angustia, tristeza, bronca, ansiedad, amor, debilidad y fortaleza… un vaivén de sentimientos que fluyen sin permiso recordándome que lloro por amor. Nada duele más en el cuerpo que una puntada de amor, meses he llorado por eso y no somos pocos los que lo hemos hecho; como una vez dije, llorar por amor no es vergüenza es mas amor y lo que hoy te desarma mañana se habrá convertido en fortaleza de quien quiera aprovecharlo. Ahora soy débil y la debilidad es la etapa por la que cruzo. Etapa que me envuelve como una camisa de fuerza, dejándome sin chances de sacudirte de encima, mientras que a vos te vino de maravilla para cumplir tus deseos.
No puedo pensar con exactitud que es lo que deseas o sentís, es algo que para vos resulta complicado mas aún para mí que no entiende nada de tu corazón tan tirano a veces, tan amable otras…pero insististe para que nos perdonemos y volví a caer. Ya lo sé, no debería. Me detesto por eso por que no puedo evitarlo, ni evitarte y ese siempre termina siendo el problema, mi problema. Pero ahí fuimos, viajamos a donde sabía, sería la pérdida total de mi corazón. Después de recorrer estas millas sabría como terminaría todo, en amor o en desamor y tres días fueron suficientes para comprender que yo no estoy en tu camino y que vos, sin saberlo todavía, tardarías más que unos cuantos meses para salirte del anterior.
120 días…y un poco más…
Partí con la esperanza de que algo se aclararía en mi mente, estuve, escuché y volvimos.
Dormí, por que aún no podía acomodar mis pensamientos y mientras que mi día transcurre voy cayendo en la cuenta que las cosas si son claras, tan claras que me duele mirar. Partí creyéndome fuerte, capaz de soportar el hastío que me provoca tenerte cerca y en verdad no tenerte, creer que salí con las manos llenas y volver con ellas totalmente vacías, entender que tu atención no son mas que indicadores de tu buena madera y no por que yo te resulte diferente. Me odio por haber logrado lo que no quería…ser tu amiga y te odio por eso, por que con cada día mas encima, me hacés saber que esa es tu intención y que las mías quedan cada vez mas atrás.
Quiero olvidarte como lo hice muchas veces, sin exagerar, desde que te conozco… ¿tenés idea de las veces que te dejé ir y venir en mi cabeza? No, no la tenés.
Y que culpa te puedo echar, si a mi me pasa lo mismo, mil veces…y mil mas. Soy terca, ya lo sé, pero como no serlo si desde que comenzó el año no dejé de pensarte…es ahí cuando me pregunto: ¿tan equivocado está mi corazón? Por que claro está que estos asuntos no pasan por la lógica, no para mí, aunque sé que si para vos…
Me dá miedo no ver la fina línea que separa lo real de lo que quiero que sea y hago mucho esfuerzo por no confundir las cosas, no confundirme, pero no importa lo mucho que haga por que de eso ya te ocupas a la perfección, mi cabeza es un laberinto sin salida a la vista, con tu voz resonando sobre mi cabeza que dice querer guiarme pero que ya no le creo. No quiero verte mas, eso es lo que quiero, pero no puedo y cuando lo estoy logrando…ahí estás…abriendo tus brazos para que pueda acomodarme como tanto me gusta.
Quiero gritar, llorar, romper…hace tanto que no me sentía así que por momentos no se como manejarlo, es como si mi adolescencia volviera a adolecer y vos te convertís en el chico mas grande que nunca te va a mirar…entonces por que me seguís? ¿Por que no me dejás? ¿Qué hago? ¿Todo lo que haces lo acredito a que estás loco? Esa es la cuestión, ¿tus actos no son más que reflejos de tu mente desordenada?
No. La desordenada soy yo. No puedo saber las respuestas que solo vos podes dar, pero si puedo contestar una de las mías… ¿tan equivocado está mi corazón…?
No. No lo está.
Y una vez más…si lo estaba. Estaba equivocada como desde el primer momento.
Hey, hola!
Como si no existiera un antes o un después, ahí estabas…caminabas hacia mi con tu inconfundible andar, que hizo te reconociera a la distancia. Mi terrible pose que no dejó que te confundas y tu mirada que me veía desde lejos sin desviarme los ojos, que aún sin distinguirlos sabía que me estaban mirando…directo, directo a los míos.
Tantos meses sin noticias del otro, creyendo que era una etapa vencida y cerrada en nuestras vidas, evidentemente no tan vencida, ni tan cerrada por que al verte casi muero de pie y casi muere mi habla; solo pude abrazarte y abrazarte dentro de ese abrazo que tanto me hizo y me hace falta…te miro y me cuesta creer que estás sentado a mi lado, escuchando, alentando, como en nuestras viejas épocas…las recordamos con una sonrisa y ningún reproche y eso tampoco me lo creo…por un instante el tiempo pareció congelarse y ahí estábamos…juntos otra vez. Todo este tiempo creyendo que ciertas personas se interesaban por mí, que yo me interesaba por otras…nada cierto, nada real, como siempre…aquellas personas que decían importarle mi ser, me dejaron a la deriva, sumergida en mi tristeza y con un manojo de promesas sin cumplir, pero ahí estás vos…y yo que creía haber encontrado un nuevo amor…Amor inexistente, de uno solo, olvidándome lo que era ser correspondido, olvidando lo que es estar acompañado, sin miedos, ni fantasmas, solo tener sentimientos y entregarlos sin recelo, ni miramientos.
¿Es posible lograr algo así? Conocerte me indica que si. No puedo saber que pasará, no lo supe la primera vez y no lo sabré ahora pero parece que nuestros caminos se vuelven a juntar, como si no existiera un antes y ni un después…
Ahí estabas, caminabas hacia a mi con tu inconfundible andar. Una vez más.
Tantos meses sin noticias del otro, creyendo que era una etapa vencida y cerrada en nuestras vidas, evidentemente no tan vencida, ni tan cerrada por que al verte casi muero de pie y casi muere mi habla; solo pude abrazarte y abrazarte dentro de ese abrazo que tanto me hizo y me hace falta…te miro y me cuesta creer que estás sentado a mi lado, escuchando, alentando, como en nuestras viejas épocas…las recordamos con una sonrisa y ningún reproche y eso tampoco me lo creo…por un instante el tiempo pareció congelarse y ahí estábamos…juntos otra vez. Todo este tiempo creyendo que ciertas personas se interesaban por mí, que yo me interesaba por otras…nada cierto, nada real, como siempre…aquellas personas que decían importarle mi ser, me dejaron a la deriva, sumergida en mi tristeza y con un manojo de promesas sin cumplir, pero ahí estás vos…y yo que creía haber encontrado un nuevo amor…Amor inexistente, de uno solo, olvidándome lo que era ser correspondido, olvidando lo que es estar acompañado, sin miedos, ni fantasmas, solo tener sentimientos y entregarlos sin recelo, ni miramientos.
¿Es posible lograr algo así? Conocerte me indica que si. No puedo saber que pasará, no lo supe la primera vez y no lo sabré ahora pero parece que nuestros caminos se vuelven a juntar, como si no existiera un antes y ni un después…
Ahí estabas, caminabas hacia a mi con tu inconfundible andar. Una vez más.
Jueves
Los días pasan lentos como si sus pies invisibles se arrastraran hasta no poder más. Otro jueves se asoma y sigue de largo en mi calendario marcando con una roja cruz tu ausencia. Desespero cuando tantos días pasan sin regalarme noticias tuyas, pero recuerdo que mi tiempo no funciona bien desde que decidí amarte para siempre.
Me vuelvo loca con el pasar de las horas, voy y vengo de un extremo al otro…por momentos creo estar segura de lo nuestro, que es solo una cuestión de tiempos para que volvamos a estar juntos. Nada puede salir mal si nos tenemos, ya nada será como antes, sino que mejor y sé que tendré la chance de demostrártelo…suena mi teléfono…mientras no dejo de escribir, pienso, ruego, anhelo que seas vos, dale!!!¿Que te cuesta? pero no sos vos, son otros…lindos, agradables y enamorados pero que ya no importan por que no sos vos…y sin vos no quiero nada.
Luego de estar parada en mi suelo de convicciones aparece la duda. Duda que me destruye el alma, el ego y las ganas cuando se instala en mi pecho diciéndome en tono burlón: “quieta chiquita, él ya no te ama…” todo se desarma para mí. Te imagino ahí, justo antes de besarla, de preguntarle si quiere ser tu novia…ella contenta te pasa los brazos por el cuello y asiente con un beso mudo, pero de amor y te veo seguro y enamorado…y ahí morí. Una ola gigante pega duro en mi cara y me raspa con la sal de su espuma envenenada…veneno para mí, amor para la feliz pareja.
Entonces me digo; “no ha leído mi nota…no pudo haberlo hecho… ¿por que tu silencio entonces?¿Es que realmente ya no importa? ¿O estás aguardando? Puedo conquistarte, claro que puedo, pero no me dás ninguna señal de avance y así quedo congelada en tan maldita duda. Duda que retuerce mis adentros de solo pensarte con otra, pero no por que la toques, sino por que llegues a amarla más que a mí y yo ya no sea tu compañera deseada.
Estás siendo gentil, ¿no es verdad? No rechazas mis notas pero tampoco las contestas, dejas que el silencio se ocupe de alejarme que como dice el dicho “la indiferencia mata al hombre”, entonces no sé que prefiero, te prometí esperar…que el tiempo no me importa si al final del camino estás ahí, estamos juntos…que me hace esperar unos meses o años si el resultado será que estemos juntos para siempre… ¿suena fuerte, no es así? Y lo es. Nos hemos esperado mucho tiempo, yo te esperé mucho tiempo… en las épocas donde todo era distinto yo no supe verte, pero ahora si lo hago, si sé lo que quiero y te quiero a vos. Resulte o no, quiero intentarlo una vez mas pero siendo mejor, estando sana, sabiendo lo que es no tenerte…que irónico, nunca pensaste que escribiría tanto por vos, ni yo que lo necesitara tanto. Deuda saldada, ¿te acordás?
Tengo momentos donde de repente tu imagen me toma por sorpresa, oprimiendo mi corazón hasta hacerlo lo mas chiquito posible mientras que mi mente grita tu nombre frenéticamente y sino estuviera rodeada lo haría mi voz, sin duda, por que nace desde mis huecos mas hondos, es muy difícil de explicar con palabras pero creo que alguna vez te pasó…sabrás entender. ¿No escuchas cuando te llamo? Sé que lo hacés. Pensarnos basta para atraer al otro, ya lo hablamos. Para mi por que es algo místico para vos por que así son las cosas, como sea, lo importante es el resultado; ¿pero que resultado puedo creer importante si el tablero ha sido pateado y las fichas no han caído a mi favor? pues tu camino todavía no te ha traído hasta mí y yo sigo en la espera densa de mis palabras.
¿Que fue lo que te hizo cambiar tanto en tan poco tiempo? ¿Me equivoco cuando pienso que esa tarde solo te acercaste a mí para ver que te pasaba, que sentías? Ya lo hiciste antes, nada te impide hacerlo de nuevo y así fue. Pero otro fue el resultado, verme no te causó nada y ahora ando penando por no conseguirte. Nada me importa de lo que haya pasado, ni lo que pasará, ni de lo que está pasando…solo necesito saber si te queda algo amor, si puedo esperarte a la sombra de mi amor que grande se hace con el pasar de los días… ¿que más puedo hacer? Ya te lo dije: no tengo a donde ir, nadie me corre y nadie me espera. ¿Puedo esperarte entonces?
Cada jueves que me siento frente al monitor y me alisto para enviar mi mensaje el corazón me late tanto que parece enfermo y así hace sentir a todo mi cuerpo. Temo que al día siguiente me llegue tu correo pidiendo que no lo haga mas, que te olvide como ya lo hiciste conmigo, que no moleste tu nuevo nido…pero antes de quebrar en llanto vuelvo a pensar que tan solo estás esperando…que es mi turno de demostrar…sacudo mi cabeza, no puede ser, algo está mal. Yo. Ya lo sabía. No estás esperando, solo no querés contestar, ni lo vas a hacer, vos mismo me lo dijiste: “ella, ahora me manda mensajes…ni le contesto” ¿me habré convertido un “ella” más? Por favor no lo digas...
No digas lo que ya sé.
Me vuelvo loca con el pasar de las horas, voy y vengo de un extremo al otro…por momentos creo estar segura de lo nuestro, que es solo una cuestión de tiempos para que volvamos a estar juntos. Nada puede salir mal si nos tenemos, ya nada será como antes, sino que mejor y sé que tendré la chance de demostrártelo…suena mi teléfono…mientras no dejo de escribir, pienso, ruego, anhelo que seas vos, dale!!!¿Que te cuesta? pero no sos vos, son otros…lindos, agradables y enamorados pero que ya no importan por que no sos vos…y sin vos no quiero nada.
Luego de estar parada en mi suelo de convicciones aparece la duda. Duda que me destruye el alma, el ego y las ganas cuando se instala en mi pecho diciéndome en tono burlón: “quieta chiquita, él ya no te ama…” todo se desarma para mí. Te imagino ahí, justo antes de besarla, de preguntarle si quiere ser tu novia…ella contenta te pasa los brazos por el cuello y asiente con un beso mudo, pero de amor y te veo seguro y enamorado…y ahí morí. Una ola gigante pega duro en mi cara y me raspa con la sal de su espuma envenenada…veneno para mí, amor para la feliz pareja.
Entonces me digo; “no ha leído mi nota…no pudo haberlo hecho… ¿por que tu silencio entonces?¿Es que realmente ya no importa? ¿O estás aguardando? Puedo conquistarte, claro que puedo, pero no me dás ninguna señal de avance y así quedo congelada en tan maldita duda. Duda que retuerce mis adentros de solo pensarte con otra, pero no por que la toques, sino por que llegues a amarla más que a mí y yo ya no sea tu compañera deseada.
Estás siendo gentil, ¿no es verdad? No rechazas mis notas pero tampoco las contestas, dejas que el silencio se ocupe de alejarme que como dice el dicho “la indiferencia mata al hombre”, entonces no sé que prefiero, te prometí esperar…que el tiempo no me importa si al final del camino estás ahí, estamos juntos…que me hace esperar unos meses o años si el resultado será que estemos juntos para siempre… ¿suena fuerte, no es así? Y lo es. Nos hemos esperado mucho tiempo, yo te esperé mucho tiempo… en las épocas donde todo era distinto yo no supe verte, pero ahora si lo hago, si sé lo que quiero y te quiero a vos. Resulte o no, quiero intentarlo una vez mas pero siendo mejor, estando sana, sabiendo lo que es no tenerte…que irónico, nunca pensaste que escribiría tanto por vos, ni yo que lo necesitara tanto. Deuda saldada, ¿te acordás?
Tengo momentos donde de repente tu imagen me toma por sorpresa, oprimiendo mi corazón hasta hacerlo lo mas chiquito posible mientras que mi mente grita tu nombre frenéticamente y sino estuviera rodeada lo haría mi voz, sin duda, por que nace desde mis huecos mas hondos, es muy difícil de explicar con palabras pero creo que alguna vez te pasó…sabrás entender. ¿No escuchas cuando te llamo? Sé que lo hacés. Pensarnos basta para atraer al otro, ya lo hablamos. Para mi por que es algo místico para vos por que así son las cosas, como sea, lo importante es el resultado; ¿pero que resultado puedo creer importante si el tablero ha sido pateado y las fichas no han caído a mi favor? pues tu camino todavía no te ha traído hasta mí y yo sigo en la espera densa de mis palabras.
¿Que fue lo que te hizo cambiar tanto en tan poco tiempo? ¿Me equivoco cuando pienso que esa tarde solo te acercaste a mí para ver que te pasaba, que sentías? Ya lo hiciste antes, nada te impide hacerlo de nuevo y así fue. Pero otro fue el resultado, verme no te causó nada y ahora ando penando por no conseguirte. Nada me importa de lo que haya pasado, ni lo que pasará, ni de lo que está pasando…solo necesito saber si te queda algo amor, si puedo esperarte a la sombra de mi amor que grande se hace con el pasar de los días… ¿que más puedo hacer? Ya te lo dije: no tengo a donde ir, nadie me corre y nadie me espera. ¿Puedo esperarte entonces?
Cada jueves que me siento frente al monitor y me alisto para enviar mi mensaje el corazón me late tanto que parece enfermo y así hace sentir a todo mi cuerpo. Temo que al día siguiente me llegue tu correo pidiendo que no lo haga mas, que te olvide como ya lo hiciste conmigo, que no moleste tu nuevo nido…pero antes de quebrar en llanto vuelvo a pensar que tan solo estás esperando…que es mi turno de demostrar…sacudo mi cabeza, no puede ser, algo está mal. Yo. Ya lo sabía. No estás esperando, solo no querés contestar, ni lo vas a hacer, vos mismo me lo dijiste: “ella, ahora me manda mensajes…ni le contesto” ¿me habré convertido un “ella” más? Por favor no lo digas...
No digas lo que ya sé.
lunes, 3 de agosto de 2009
¿Amor? Si, amor!
Creí que después de tanto tiempo, Cupido, con sus selectas flechas se había olvidado de mí…algo que me resultaba imposible ya que soy una de las adeptas más convencidas que existe en el mundo del amor. Pero no se había olvidado de mí, solo me estaba reservando a alguien que diera con mi talla, tarea nada fácil (si sabré yo) pero que curiosamente encontró y con una flecha a cada uno, dió comienzo a una historia que sin saberlo había terminado antes de comenzar.
Me reuní con Cupido y le pedí me explicara. Quería saber el por que, hasta metiéndose él en el medio nada me salía bien, por que cada vez que creía aplacar el desconsuelo de mi soledad aparecía el maldito desollador de corazones haciendo muy bien su trabajo o por que los humanos que elegía para mí siempre eran tan complicados..?
Por que así es el amor, me contestó. Duele siempre, hasta cuando estás durmiendo, por que en eso va mucho mas que querer a alguien…No me digas…le contesté con los ojos mojados, mordiendo años de impotencia, desilusión y amargura. Ya sé que siempre duele, me siento así todo el tiempo, aún no queriendo y me lo propongo; intento no enamorarme de aquél que no me quiere, de aquél que no me mira, de aquél que no me escucha y el resultado siempre es el mismo. Nada.
O peor. Cada relación dura tanto como para que llegues a sentir. Una vez que esto ocurre llega un tercero, un recuerdo, algo sin resolver en nuestro interior que desarma lo que tanto nos costó construir y así con la liviandad de una pluma derriba todo lo que encuentra a su paso.
Pero eso no es culpa del amor, sino de quien lo entrega o lo recibe – me contestó Cupido – verás, cuando uno creé amar a alguien deja correr un tiempo hasta tener la certeza de que así es y a veces ese tiempo resulta demasiado para la otra persona, ya no puede esperarte y se marcha. Existen aquellos quienes no se han separado de su pasado, como si recordarlo todo el tiempo los ayudara a que algo vuelva a su lugar, cuando en realidad se condicionan a seguir solos, con imágenes que alguna vez fueron, por lo tanto no existen y si no existen, no están. Los que nunca terminan de entregarse, como si querer completamente al otro sentenciara algo, ¿que es? Ni yo lo sé, aún teniendo tantos años en este oficio, no he podido dar con esa respuesta…es por eso que el problema no lo tiene el amor sino quien lo porta. Si le das tu amor a alguien y no te corresponde, otro factor común en este discutido tema, se despierta la furia (por todo lo que hiciste para nada) y el llanto que te embarga después (por lo que no fue) pero nada de esto es cierto, por que de nada sirve el lamento por estas cuestiones, el amor es de uno y eso lo hace único e irremplazable.
Único e irremplazable. Palabras que me quedaron dando vueltas, que traté de deshilvanar con la aguja de mi lógica y que me hicieron llegar a una conclusión sobre mi estado. Después de mucho llorar entendí que el problema no lo tiene el otro si no uno mismo, uno permite que pasen o no pasen ciertas cosas, uno sabe por que le dá al otro tanto o tan poco, son cuestiones de sentimientos y sobre eso no existe un parámetro ya que es algo tan intangible que lo hace secreto. Revisé mentalmente el tiempo juntos, al principio parecía que el desollador de corazones ya estaba entre nosotros pero con la energía de mis pensamientos fue quedándose a un lado esperando su turno.
Con vos me divertí mucho, encontré un lugar donde esconderme, me convertí en señorita, confié nuevamente, hablé, escuché, confiaste, fui feliz, vi tu sonrisa, te abracé con ganas y me lo devolviste, fui mejor…y ahí entendí todo
La culpa no la tiene el amor y si de amor sincero se trata no existen culpas. Existen personas dolidas, enojadas, despechadas o resentidas que hacen de su amor un arma para aquel que se encuentre frente; por eso no me siento una idiota por haber regalado tanto…yo quiero que mi amor sane, endulce y quiera, no quiero lastimar por penas pasadas o maltratos de otros. Entiendo que mi amor es mío, mío y yo decido entregarlo. Único, por que cuando estuve con vos me sentí y comporté como no lo hice con otra persona e irremplazable por que por mas que pasen mil años, cada persona deja su huella y nuestro amor hacia ellas queda intacto, como dentro de una burbuja irrompible que lo protege del tiempo.
Le dí la mano a Cupido y dije: Tenés razón…!
Me reuní con Cupido y le pedí me explicara. Quería saber el por que, hasta metiéndose él en el medio nada me salía bien, por que cada vez que creía aplacar el desconsuelo de mi soledad aparecía el maldito desollador de corazones haciendo muy bien su trabajo o por que los humanos que elegía para mí siempre eran tan complicados..?
Por que así es el amor, me contestó. Duele siempre, hasta cuando estás durmiendo, por que en eso va mucho mas que querer a alguien…No me digas…le contesté con los ojos mojados, mordiendo años de impotencia, desilusión y amargura. Ya sé que siempre duele, me siento así todo el tiempo, aún no queriendo y me lo propongo; intento no enamorarme de aquél que no me quiere, de aquél que no me mira, de aquél que no me escucha y el resultado siempre es el mismo. Nada.
O peor. Cada relación dura tanto como para que llegues a sentir. Una vez que esto ocurre llega un tercero, un recuerdo, algo sin resolver en nuestro interior que desarma lo que tanto nos costó construir y así con la liviandad de una pluma derriba todo lo que encuentra a su paso.
Pero eso no es culpa del amor, sino de quien lo entrega o lo recibe – me contestó Cupido – verás, cuando uno creé amar a alguien deja correr un tiempo hasta tener la certeza de que así es y a veces ese tiempo resulta demasiado para la otra persona, ya no puede esperarte y se marcha. Existen aquellos quienes no se han separado de su pasado, como si recordarlo todo el tiempo los ayudara a que algo vuelva a su lugar, cuando en realidad se condicionan a seguir solos, con imágenes que alguna vez fueron, por lo tanto no existen y si no existen, no están. Los que nunca terminan de entregarse, como si querer completamente al otro sentenciara algo, ¿que es? Ni yo lo sé, aún teniendo tantos años en este oficio, no he podido dar con esa respuesta…es por eso que el problema no lo tiene el amor sino quien lo porta. Si le das tu amor a alguien y no te corresponde, otro factor común en este discutido tema, se despierta la furia (por todo lo que hiciste para nada) y el llanto que te embarga después (por lo que no fue) pero nada de esto es cierto, por que de nada sirve el lamento por estas cuestiones, el amor es de uno y eso lo hace único e irremplazable.
Único e irremplazable. Palabras que me quedaron dando vueltas, que traté de deshilvanar con la aguja de mi lógica y que me hicieron llegar a una conclusión sobre mi estado. Después de mucho llorar entendí que el problema no lo tiene el otro si no uno mismo, uno permite que pasen o no pasen ciertas cosas, uno sabe por que le dá al otro tanto o tan poco, son cuestiones de sentimientos y sobre eso no existe un parámetro ya que es algo tan intangible que lo hace secreto. Revisé mentalmente el tiempo juntos, al principio parecía que el desollador de corazones ya estaba entre nosotros pero con la energía de mis pensamientos fue quedándose a un lado esperando su turno.
Con vos me divertí mucho, encontré un lugar donde esconderme, me convertí en señorita, confié nuevamente, hablé, escuché, confiaste, fui feliz, vi tu sonrisa, te abracé con ganas y me lo devolviste, fui mejor…y ahí entendí todo
La culpa no la tiene el amor y si de amor sincero se trata no existen culpas. Existen personas dolidas, enojadas, despechadas o resentidas que hacen de su amor un arma para aquel que se encuentre frente; por eso no me siento una idiota por haber regalado tanto…yo quiero que mi amor sane, endulce y quiera, no quiero lastimar por penas pasadas o maltratos de otros. Entiendo que mi amor es mío, mío y yo decido entregarlo. Único, por que cuando estuve con vos me sentí y comporté como no lo hice con otra persona e irremplazable por que por mas que pasen mil años, cada persona deja su huella y nuestro amor hacia ellas queda intacto, como dentro de una burbuja irrompible que lo protege del tiempo.
Le dí la mano a Cupido y dije: Tenés razón…!
viernes, 31 de julio de 2009
Paloma
Conocí a Paloma años atrás. Ambas trabajábamos para una empresa que demandaba demasiado y la paga no acompañaba pero que en situaciones poco agradables e injustas nacen lazos tan fuertes que con el tiempo hace que no lamentemos haber pasado por ese lugar. Este es uno de esos casos.
Durante mucho tiempo supe lamentarme creyendo que mis limitaciones de estudio o la falta de un entorno diferente eran factores importantes – entre otros – que colaboraban a que no pudiera conocer a alguien acorde a mis pretensiones, que en la suma de ellas no resultan ser tantas, ni tampoco tan pretenciosas.
Pasaron dos años hasta que volvimos a reencontrarnos y cuando lo hicimos necesitamos más que un par de horas para ponernos al día con nuestras novedades cotidianas, la familia, los hijos, los ex…Mientras Paloma me contaba las aventuras y desventuras que le habían tocado en suerte, pensaba en la corta brecha que había entre su vida y la mía, aún teniendo responsabilidades, tiempos y circunstancias absolutamente diferentes, notaba que el sentimiento que había sentido años atrás surgía nuevamente con la misma fuerza. A las dos la vida nos abofeteaba. Reiteradamente.
A Paloma le había tocado perder a su madre (no mucho antes de que nos volviéramos a encontrar); un padre ausente y la sensación de “no aguantar mas”, se combinaban para terminar en un cóctel explosivo e impredecible pero que para mi sorpresa, Paloma, una vez más no había estallado, ni reaccionado de manera impredecible por el contrario había aguantado, digerido – no procesado- y tolerado una vez mas las controversias de la vida. Cuál Ave fénix (como me gusta decir) resurgió desde lo más profundo de su dolor, su soledad y sus cenizas, pero así y todo se sentía triste, desorientada y desprotegida…
Joven, profesional, extrovertida, noble, simpática, inteligente…fueron algunas de las cualidades que posee y que decidí enumerar para que notara la cantidad de puntos a favor con los que contaba y que haciendo uso correcto de éstas, realmente la podría estar pasando como se merece. Diez puntos. Bueno quizá nueve u ocho, por que últimamente parecía que nada salía de diez. En mi inconsciente volví a comparar su ritmo de vida con la mía y sin demasiado preámbulo le pregunté:
- Explicame como puede ser que no tengas novio? Al menos alguien con quién salir de vez en cuando, para distenderte un poco…
- Dejame así…querés que te cuente la última que me pasó por querer “conocer a alguien para distenderme”?- me dijo con una sonrisa en la cara, pero esas que te avisan que no todo ha salido muy bien.
- Dale…mirá que en cuestiones del amor yo soy la peor de todas y dudo que puedas superar las anécdotas perdedoras que me acontecieron…- le dije, sin dejar de recordar situaciones entre vergonzosas y (a esta altura) graciosas. Comenzó su relato.
Hace un tiempo decidí hacer teatro, ahí…cerca de mi casa, es una buena actividad para relajar, expresar, todo eso, ya sabes…con el tiempo me fui interesando cada vez más por un chico – en verdad no tan chico, puesto a que ya contaba con unos importantes 28 – hicimos lo que se dice “onda” y la atracción se iba basando no solo en lo físico, sino también en sus dotes artísticos. Así pasó algún tiempo y una cosa lleva a la otra, hasta que por fin una nochecita después de la clase me acompañó hasta mi casa. Charlamos, nos reímos y hasta disfruté de escuchar sus halagos, sorprendido él por las sensaciones que le había causado. Contenta, nos besamos.
A la semana siguiente falté a mi clase de teatro pero mantuvimos el contacto por medio de mensajitos de texto, al término de la clase me preguntó si podía pasar por mi casa a lo que respondí que si enseguida y encantada. Sonó el timbre de casa. Era él.
Bajé en pijamas (ya se había echo tarde) y cuando abrí la puerta para dejarlo pasar noto que solo no está…
Estaba con la MADRE!!! Vos podes creer, pero no solo eso, todo el tiempo parece estar con la mamá, te comenté que ella toma clases de teatro con él? Con respecto a esto último en un principio no me pareció raro (bueno, un poco sí), de última que yo venga de una familia disfuncional no quiere decir que en otras familias no existan este tipo de lazos, pero al verlos ahí, paraditos y juntos fue como demasiado fuerte…subimos en el ascensor y mientras ella lo besaba en el hombro con besos cortos pero ininterrumpidos, él la besaba en la cabeza… ¿¿?? ¡Es demasiado! Imaginate lo que duraron como invitados, pero eso no fue lo único…
- ¿Qué? ¿hay más? – Pregunté entre sorprendida y muerta de risa.
Claro que hay más. Cuando iban muy juntos y abrazados, ella volvió para decirme que no dudara en llamarlos si necesitaba algo y que le escribiera mail’s al “nene” que “ella” me los contestaba enseguida como la última vez… ¿¿??!
Lógicamente no volví a verlo pero sigo con la duda de que ahí pasa algo raro…- lo dijo en un tono entre pensativo e incrédulo, mientras que yo pensaba que por lo visto no era un tema mío, no hace falta que seas un letrado, ni que tu entorno sea diferente al que tenés, estas cosas le pasan a cualquiera y muy claro me quedó, la cantidad de gente loca dando vueltas por ahí.
Paloma se despidió de mí con un fuerte abrazo y con la promesa de que esta vez no nos distanciaríamos durante tanto tiempo. Y así será.
Durante mucho tiempo supe lamentarme creyendo que mis limitaciones de estudio o la falta de un entorno diferente eran factores importantes – entre otros – que colaboraban a que no pudiera conocer a alguien acorde a mis pretensiones, que en la suma de ellas no resultan ser tantas, ni tampoco tan pretenciosas.
Pasaron dos años hasta que volvimos a reencontrarnos y cuando lo hicimos necesitamos más que un par de horas para ponernos al día con nuestras novedades cotidianas, la familia, los hijos, los ex…Mientras Paloma me contaba las aventuras y desventuras que le habían tocado en suerte, pensaba en la corta brecha que había entre su vida y la mía, aún teniendo responsabilidades, tiempos y circunstancias absolutamente diferentes, notaba que el sentimiento que había sentido años atrás surgía nuevamente con la misma fuerza. A las dos la vida nos abofeteaba. Reiteradamente.
A Paloma le había tocado perder a su madre (no mucho antes de que nos volviéramos a encontrar); un padre ausente y la sensación de “no aguantar mas”, se combinaban para terminar en un cóctel explosivo e impredecible pero que para mi sorpresa, Paloma, una vez más no había estallado, ni reaccionado de manera impredecible por el contrario había aguantado, digerido – no procesado- y tolerado una vez mas las controversias de la vida. Cuál Ave fénix (como me gusta decir) resurgió desde lo más profundo de su dolor, su soledad y sus cenizas, pero así y todo se sentía triste, desorientada y desprotegida…
Joven, profesional, extrovertida, noble, simpática, inteligente…fueron algunas de las cualidades que posee y que decidí enumerar para que notara la cantidad de puntos a favor con los que contaba y que haciendo uso correcto de éstas, realmente la podría estar pasando como se merece. Diez puntos. Bueno quizá nueve u ocho, por que últimamente parecía que nada salía de diez. En mi inconsciente volví a comparar su ritmo de vida con la mía y sin demasiado preámbulo le pregunté:
- Explicame como puede ser que no tengas novio? Al menos alguien con quién salir de vez en cuando, para distenderte un poco…
- Dejame así…querés que te cuente la última que me pasó por querer “conocer a alguien para distenderme”?- me dijo con una sonrisa en la cara, pero esas que te avisan que no todo ha salido muy bien.
- Dale…mirá que en cuestiones del amor yo soy la peor de todas y dudo que puedas superar las anécdotas perdedoras que me acontecieron…- le dije, sin dejar de recordar situaciones entre vergonzosas y (a esta altura) graciosas. Comenzó su relato.
Hace un tiempo decidí hacer teatro, ahí…cerca de mi casa, es una buena actividad para relajar, expresar, todo eso, ya sabes…con el tiempo me fui interesando cada vez más por un chico – en verdad no tan chico, puesto a que ya contaba con unos importantes 28 – hicimos lo que se dice “onda” y la atracción se iba basando no solo en lo físico, sino también en sus dotes artísticos. Así pasó algún tiempo y una cosa lleva a la otra, hasta que por fin una nochecita después de la clase me acompañó hasta mi casa. Charlamos, nos reímos y hasta disfruté de escuchar sus halagos, sorprendido él por las sensaciones que le había causado. Contenta, nos besamos.
A la semana siguiente falté a mi clase de teatro pero mantuvimos el contacto por medio de mensajitos de texto, al término de la clase me preguntó si podía pasar por mi casa a lo que respondí que si enseguida y encantada. Sonó el timbre de casa. Era él.
Bajé en pijamas (ya se había echo tarde) y cuando abrí la puerta para dejarlo pasar noto que solo no está…
Estaba con la MADRE!!! Vos podes creer, pero no solo eso, todo el tiempo parece estar con la mamá, te comenté que ella toma clases de teatro con él? Con respecto a esto último en un principio no me pareció raro (bueno, un poco sí), de última que yo venga de una familia disfuncional no quiere decir que en otras familias no existan este tipo de lazos, pero al verlos ahí, paraditos y juntos fue como demasiado fuerte…subimos en el ascensor y mientras ella lo besaba en el hombro con besos cortos pero ininterrumpidos, él la besaba en la cabeza… ¿¿?? ¡Es demasiado! Imaginate lo que duraron como invitados, pero eso no fue lo único…
- ¿Qué? ¿hay más? – Pregunté entre sorprendida y muerta de risa.
Claro que hay más. Cuando iban muy juntos y abrazados, ella volvió para decirme que no dudara en llamarlos si necesitaba algo y que le escribiera mail’s al “nene” que “ella” me los contestaba enseguida como la última vez… ¿¿??!
Lógicamente no volví a verlo pero sigo con la duda de que ahí pasa algo raro…- lo dijo en un tono entre pensativo e incrédulo, mientras que yo pensaba que por lo visto no era un tema mío, no hace falta que seas un letrado, ni que tu entorno sea diferente al que tenés, estas cosas le pasan a cualquiera y muy claro me quedó, la cantidad de gente loca dando vueltas por ahí.
Paloma se despidió de mí con un fuerte abrazo y con la promesa de que esta vez no nos distanciaríamos durante tanto tiempo. Y así será.
jueves, 30 de julio de 2009
Dando vueltas
Dar una imagen que no siento.
Creer que veo pero la luz está apagada.
Acomodarme en tus brazos y sentirme a gusto...
Sensaciones reales y confusas que me alientan a esperar.Esperar. Esperarte.
Creer que tu corazón sanará y tu mente se hará clara; creer o en realidad desear, desear que así sea.
Tener la certeza que no me equivoqué con vos y que la vibra se siente...que sin haberte tenido tu aura me envuelve, que sin conocerte mi cuerpo te conoce. Armar un perfecto rompecabezas juntos y que el recuerdo me quede grabado intensamente.
Reír, desconectar, confiar...mucho para un par de horas, poco para lo que fue.
Me niego a rogarte, pero me resisto a perderte. Entre lo conocido de mi entorno pude verte y ahora no quiero cerrar los ojos pero tu mano me aparta... ¿Por que todo siempre es tan complicado?? Es una gran rueda que gira y vuelve a girar, todos seguimos a alguien y ese alguien a otro y así... por esto, cuando ves enojo no lo es, solo desilusión por aquello que pudo ser.
Así y todo me alegra. Es saber que lo tierno aún existe y que hombres como vos andan por ahí...dando vueltas...sólo es cuestión de dar con él.
Creer que veo pero la luz está apagada.
Acomodarme en tus brazos y sentirme a gusto...
Sensaciones reales y confusas que me alientan a esperar.Esperar. Esperarte.
Creer que tu corazón sanará y tu mente se hará clara; creer o en realidad desear, desear que así sea.
Tener la certeza que no me equivoqué con vos y que la vibra se siente...que sin haberte tenido tu aura me envuelve, que sin conocerte mi cuerpo te conoce. Armar un perfecto rompecabezas juntos y que el recuerdo me quede grabado intensamente.
Reír, desconectar, confiar...mucho para un par de horas, poco para lo que fue.
Me niego a rogarte, pero me resisto a perderte. Entre lo conocido de mi entorno pude verte y ahora no quiero cerrar los ojos pero tu mano me aparta... ¿Por que todo siempre es tan complicado?? Es una gran rueda que gira y vuelve a girar, todos seguimos a alguien y ese alguien a otro y así... por esto, cuando ves enojo no lo es, solo desilusión por aquello que pudo ser.
Así y todo me alegra. Es saber que lo tierno aún existe y que hombres como vos andan por ahí...dando vueltas...sólo es cuestión de dar con él.
Crónicas de una...
Como es sabido cuando una mala racha te toca todo es posible...desde lo mas inofensivo hasta situaciones difíciles de creer, pero sin duda, hay días en lo que te pasa todo y son los famosos "por que me habré levantado hoy de la cama..." Pero en mi vida no existe el hoy no me levanto, así que me alisté tome mi bolso y salí.Mientras caminaba hacia mi trabajo pensaba en la noche que tendría por delante y que por suerte la tendría. El tener salidas a concretar me ponía de buen humor y envolvía mi mente salvándome de la fastidiosa rutina, pero largas horas me quedaban por delante. No importa, me entretenían los nervios previos a una buena dosis de rock and roll y encuentros nocturnos.Volví a mi casa como a las 20 h. y comencé con la odisea que te implica salir divina a un evento; me bañé (40 min.), me planché el pelo (1 hora aprox.), me maquillé (30 min. cuelgo mucho), elegir la ropa (otros 30 min.)(entra en acción el: esto sí, esto no...Mejor esto, no?, como me queda?, y así....total 30 min.), resultado: una divinura. Pienso " Hoy es mi noche", me encuentro con mis amigos y parto.Segura de que hoy nada puede salir mal, mi humor aumenta sin escalas y me siento magnifica de estar viva, el viaje me resulta corto y a pesar de que el frío es mi enemigo número uno, esta vez no me interesa.Llegamos al lugar encontrándonos con una larga fila que aguarda para entrar al igual que nosotros, sonrío por que es una clara señal de que a mis amigos (los de la banda) les está yendo cada vez mejor y que por ser así, no me molesta esperar en la puerta. El frío hace cada vez mas espesa la espera y quienes aguardan conmigo se empiezan a impacientar tirándome miradas acusadoras de vez en vez y balbuceando las primeras insinuaciones de partir hacia otro lugar, pero yo todavía no quiero irme...! No sin haber visto a mi amiga tocar, acaso no habíamos venido para eso?. Observo la situación y el maldito malestar que me ataca en estas ocasiones comienza a hacerse presente..." A ver...tenemos delante nuestro...uno, dos, tres, siete, once...van entrando según la cantidad de personas que van saliendo...mmm, a ver, a ver...ahí salen un par...EHH,!! Pará, por el otro lado dejan entrar gente que no está en la cola...así no entramos nunca!!!La nube negra se posa sobre mí. Como era de esperar. Es más, me preguntaba por que se había demorado tanto, puesto a que, desde que apareció en mi vida rara vez se ausentaba.Pero no estaba dispuesta a ceder mi noche de una manera tan amable, las cartas estaban sobre la mesa y a mi me tocaba jugar...ya estaba en la calle, primero. Me miro de arriba a abajo y realmente había puesto esmero en producirme (tema ayudado por la terapia, nada sencillo para alguien como yo) lo que merecía lucirse, acaso no se había hecho para eso?, punto número dos. Punto número tres: mis amigos estaban ahí, más que suficiente. Por eso0 decidí, que esta vez, la maldita nube no me llovería arruinando ni mi planchita, ni mi flequillo!Terminó de tocar la banda.¿Terminó de tocar la banda??!!! Me estás cargando..? Pero si estamos hace una hora y media haciendo la cola? Ja. Ja. Ja! Esto no puede estar pasando...pero que rápido que pasó, no? Algunas golosinas resultan realmente buenas. Partimos por una avenida conocida pero que ahora no recuerdo su nombre y pensando a la velocidad de la luz en lugares que alguna vez haya pasado una linda velada...obviamente, no recuerdo nada. Pero si recuerdo la primera vez que estuve con mi ex por ejemplo, pasamos todos caminando por la puerta de un hotel. Hotel que me albergó por primera vez con quién decía ser el amor de mi vida y que irónicamente se encontraba escuchando la banda de mi amiga, junto a su nueva novia mientras que yo contemplaba, congelada del frío, la puerta de un telo en Palermo.Nube negra 2 - Yo 0.Asumí mi suerte y sin lamentarme traté de concentrarme en lo importante de ese momento. Encontrar un lugar para parar. Dimos con un barcito al que había ido para un cumpleaños hacía un tiempo, en el camino les comenté a los chicos lo bueno que había estado y lo que mas recordaba era que explotaba de gente, les va a gustar...dije. Entramos. No había nadie. El lugar se encontraba a nuestra merced, salvo por un par de camareros, el de la barra , un patova y nosotros, el lugar se encontraba desierto. Nos sentamos en unos sillones en forma de L, enanos y totalmente incómodos para la cantidad de personas que éramos y pedimos cervezas y como escuché mal los precios, decidí por todos por la menos barata. Algo más? Claro que sí. Como veía que la noche se iba a pique y mis planes se harían irrealizables activé y pedí prestado un celular con crédito. Marqué el número de R. Love para que acudiera en nuestro rescate pero su celular estaba apagado ( nada raro en ella), revisé mentalmente la lista de invitados y visualicé a 1 de los chicos, q sin duda me atendería y daría mi mensaje. Tomé mi celular y busqué el número de Sensei, lo marqué en el teléfono prestado y esperé mientras llamaba. -Más vale que se nos ocurra algo por que esto así no va…que bajón…hoy que invité a mi compañera de trabajo… la piba me debe querer matar y encima no conoce a nadie, bueno a R. Love…pero no está, está allá… Hola? Hola FEDE, soy yo! El volumen de mi voz me resultaba estridente y elevada pero la música no me dejaba alternativa, continué con mi relato;- Decile a Love que estamos en el barcito donde nos juntamos para el cumple de Nano!!! (Gritaba) que estamos acá con los chicos!! Vengan para acá y hacemos algo!! ( seguía gritando ) cuando por un momento cierro la boca y del otro lado se escucha ; - Pará, pará!! Soy Federico. Federico Villegas, tu jefe.Una sensación de frío-calor me recorrió de manera violenta de pies a cabeza, miré desorbitada alrededor buscando a alguien que entendiera lo que me estaba sucediendo, mientras que cada uno atendía su asunto sin saber que mi maldita suerte acababa de coronarme como la reina de las looser. Pensé en cortar pero por suerte queda algo de sentido común en mi mente aflorada, su voz me volvió a la realidad. Me disculpé de mil maneras y habría llorado si no hubiese quedado petrificada al escuchar su apellido, me disculpé por la hora , que en mi estado poco sobrio me hacia creer que eran las 4 de la madrugada ( por suerte eran las dos menos veinte ), dí las buenas noches y corté. Mis ganas se habían acabado, hay rachas y rachas y evidentemente la mía era demasiado mala como para hacerle frente. Sucumbí a los deseos del resto y abordamos autos cada uno con rumbos diferentes, camino a casa hicimos una parada para llenar el vacío y para eso nada mejor que las hamburguesas y que aún sabiendo esto me pedí una de pollo… ¿¡’?... ¿por que? Hasta ahora me lo pregunto, si yo no como hamburguesas de pollo!! Y me encantan las de carne!! – En un segundo Lady V vuelca la gaseosa XX y exclama – “Llenita estaba!” - motivo de risas para unos veinte minutos y motivos de risas mas tarde, gracias a Tomy que había grabado todo.Volvemos…contentos…llenos de comida, llenos de risa, llenos compañía…nos miramos y pienso – Tan mal no la pasamos… -
Llegaron las vacaciones
“CIERRAN COLEGIOS Y ESCUELAS DESDE EL 6/07 AL 3/08.”
“DECIDEN ADELANTAR LAS VACACIONES POR INMINENTE AVANCE DE LA GRIPE A”.
Títulos como estos han circulado por todos los medios de comunicación “alertando” a la sociedad de manera burda y ridícula, (expresiones bien justificadas) colocándonos en una montaña rusa de información y desinformación constantes, dejando ver que nuestra salud está en manos equivocadas, como la mayoría de los temas tratados por nuestro gobierno. Sin embargo estas razones (bien conocidas por todos nosotros) no será el motivo de mi nota, lo que está pasando lo vemos todos, lo sufrimos todos y así lo padecemos, lo hacemos desde tiempos inmemorables y sin ánimos de ser negativa, dudo que mi persona pueda ver un cambio.
¿Les estoy contando alguna novedad? Lo dudo. Pero sí me interesa contar un punto más específico que respecta al tema. La noticia del día es “Se adelantan las vacaciones…” escuché, analicé y el resultado en mi mente otra vez fue el mismo: DESAMPARO.
¿Como se hace para vivir en un estado de desamparo constante?
Desamparo por que te pasa cualquier cosa y a nadie le importa, por que ellos mismos generan estas situaciones, cierran los colegios durante un mes como si les importara la salud de nuestros hijos, mientras que sin vergüenza te refriegan en la cara que la salud de tu hijo, del mío, él de todos realmente no les importa nada. Adelantan vacaciones, pero no los cierran hoy, AYER!! Lo hacen la semana que viene…por que el peligro es inminente!! ¿? Cualquiera me diría: “Pero nena, estaban las elecciones!!!” Por supuesto.
Más razones para sentir que se burlan en mi cara, en la de todos…Por que habríamos de votar en otros espacios que no sean las escuelas? Para que? Si era sabido que pasando las patéticas elecciones, circo de unos cuantos, consecuencias para el resto y espectáculo para pocos, los colegios serían cerrados; dejando el margen de una semana para que millones de chicos tengan su posibilidad de contagiarse algo. Pero si tu hijo, así y todo, no llegó a contraer ninguna enfermedad no te sientas contento o aliviado por que con tantas teorías ridículas y peor aún las puestas en marcha, será cuestión de tiempo para que algo feo te toque de cerca. ¿Cómo por que? Por que los lugares públicos siguen abiertos, los transportes, los espectáculos masivos, los shoppings, los RESTAURANTES!! Mi hija quedará en casa mientras que mi día comienza arriba de un subte atestado de PERSONAS, sigo con mi día laboral atendiendo a más PERSONAS, muchas PERSONAS…salgo a almorzar... ¿lo digo? vuelvo a mi trabajo…
Regreso a mi casa en COLECTIVO, hora pico en que todos vuelven a su hogar, llego y ahí está mi hija… ¿inmune? ¿a salvo?
¿Es necesario hacer tanto teatro?? Tienen una idea de lo complicado que es llevar el día a día, sabiendo que cada cosa tiene su lugar y orden por que de otra manera no se puede… Que va hacer esa gente que las únicas horas de cuidado que reciben sus hijos es cuando están en el colegio? Que no tienen otra opción que enviarlos, por ejemplo, jornada completa por que sus padres trabajan todo el día y no tienen quien los cuide…con quién los van a dejar? ¿Y por que? ¿Para que?!! No basta con decirte: “Idiota. Sabemos que lo que hacemos es ridículo, ya que de hecho a tu hijo lo podes contagiar vos o la abuela o un amigo, cualquiera que siga con la rutina diaria…si no que encima te genero un problema más para preocuparte…no tenès con quién dejar a los chicos.”
Sé que tienen idea de la cantidad de personas que se encuentran en esta posición, que trabajan en negro y no tienen ni un ápice de chance de negociar en su laburo, otros que no tienen mas ayuda que ellos mismos y sin ir màs lejos yo. Pero lo mío está solucionado, por suerte el padre de mi hija está SIN TRABAJO y la puede cuidar…
¿Dije por suerte? Algunos intentamos ser positivos.
“DECIDEN ADELANTAR LAS VACACIONES POR INMINENTE AVANCE DE LA GRIPE A”.
Títulos como estos han circulado por todos los medios de comunicación “alertando” a la sociedad de manera burda y ridícula, (expresiones bien justificadas) colocándonos en una montaña rusa de información y desinformación constantes, dejando ver que nuestra salud está en manos equivocadas, como la mayoría de los temas tratados por nuestro gobierno. Sin embargo estas razones (bien conocidas por todos nosotros) no será el motivo de mi nota, lo que está pasando lo vemos todos, lo sufrimos todos y así lo padecemos, lo hacemos desde tiempos inmemorables y sin ánimos de ser negativa, dudo que mi persona pueda ver un cambio.
¿Les estoy contando alguna novedad? Lo dudo. Pero sí me interesa contar un punto más específico que respecta al tema. La noticia del día es “Se adelantan las vacaciones…” escuché, analicé y el resultado en mi mente otra vez fue el mismo: DESAMPARO.
¿Como se hace para vivir en un estado de desamparo constante?
Desamparo por que te pasa cualquier cosa y a nadie le importa, por que ellos mismos generan estas situaciones, cierran los colegios durante un mes como si les importara la salud de nuestros hijos, mientras que sin vergüenza te refriegan en la cara que la salud de tu hijo, del mío, él de todos realmente no les importa nada. Adelantan vacaciones, pero no los cierran hoy, AYER!! Lo hacen la semana que viene…por que el peligro es inminente!! ¿? Cualquiera me diría: “Pero nena, estaban las elecciones!!!” Por supuesto.
Más razones para sentir que se burlan en mi cara, en la de todos…Por que habríamos de votar en otros espacios que no sean las escuelas? Para que? Si era sabido que pasando las patéticas elecciones, circo de unos cuantos, consecuencias para el resto y espectáculo para pocos, los colegios serían cerrados; dejando el margen de una semana para que millones de chicos tengan su posibilidad de contagiarse algo. Pero si tu hijo, así y todo, no llegó a contraer ninguna enfermedad no te sientas contento o aliviado por que con tantas teorías ridículas y peor aún las puestas en marcha, será cuestión de tiempo para que algo feo te toque de cerca. ¿Cómo por que? Por que los lugares públicos siguen abiertos, los transportes, los espectáculos masivos, los shoppings, los RESTAURANTES!! Mi hija quedará en casa mientras que mi día comienza arriba de un subte atestado de PERSONAS, sigo con mi día laboral atendiendo a más PERSONAS, muchas PERSONAS…salgo a almorzar... ¿lo digo? vuelvo a mi trabajo…
Regreso a mi casa en COLECTIVO, hora pico en que todos vuelven a su hogar, llego y ahí está mi hija… ¿inmune? ¿a salvo?
¿Es necesario hacer tanto teatro?? Tienen una idea de lo complicado que es llevar el día a día, sabiendo que cada cosa tiene su lugar y orden por que de otra manera no se puede… Que va hacer esa gente que las únicas horas de cuidado que reciben sus hijos es cuando están en el colegio? Que no tienen otra opción que enviarlos, por ejemplo, jornada completa por que sus padres trabajan todo el día y no tienen quien los cuide…con quién los van a dejar? ¿Y por que? ¿Para que?!! No basta con decirte: “Idiota. Sabemos que lo que hacemos es ridículo, ya que de hecho a tu hijo lo podes contagiar vos o la abuela o un amigo, cualquiera que siga con la rutina diaria…si no que encima te genero un problema más para preocuparte…no tenès con quién dejar a los chicos.”
Sé que tienen idea de la cantidad de personas que se encuentran en esta posición, que trabajan en negro y no tienen ni un ápice de chance de negociar en su laburo, otros que no tienen mas ayuda que ellos mismos y sin ir màs lejos yo. Pero lo mío está solucionado, por suerte el padre de mi hija está SIN TRABAJO y la puede cuidar…
¿Dije por suerte? Algunos intentamos ser positivos.
Prólogo
Diario de una sobreviviente
Bienvenidos a la vida, a las cosas comunes que hacen que cada día sea diferente
dependiendo del punto de vista que sea analizado, vivido o sentido…
Cada uno de nosotros resultamos ser una impresionante caja de Pandora dispuesta a sorprendernos cada vez que somos abiertos.
Que decidimos abrirnos.
Querer entender como somos y que queremos- tarea nada fácil - y que muchas veces nos lleva largos años de una vida demasiado corta, pero que sin duda se puede, si así lo deseamos, proyectamos y trabajamos en eso.
Diario de una sobreviviente cuenta esas pequeñas historias que condimentan nuestro pasar, que nos hacen llorar, morir de amor, morir de pena, de alegría…en fin,
historias simples pero cargadas de significados cuando las colocamos bajo la lupa de nuestros sentimientos, como un gran caleidoscopio en el que podamos mirar y mirarnos, aceptar y creer que con solo apoyar un ojo, girar los espejos y sentir que hay motivos – todavía y a pesar de todo- para seguir sonriendo.
Vanesa.
Bienvenidos a la vida, a las cosas comunes que hacen que cada día sea diferente
dependiendo del punto de vista que sea analizado, vivido o sentido…
Cada uno de nosotros resultamos ser una impresionante caja de Pandora dispuesta a sorprendernos cada vez que somos abiertos.
Que decidimos abrirnos.
Querer entender como somos y que queremos- tarea nada fácil - y que muchas veces nos lleva largos años de una vida demasiado corta, pero que sin duda se puede, si así lo deseamos, proyectamos y trabajamos en eso.
Diario de una sobreviviente cuenta esas pequeñas historias que condimentan nuestro pasar, que nos hacen llorar, morir de amor, morir de pena, de alegría…en fin,
historias simples pero cargadas de significados cuando las colocamos bajo la lupa de nuestros sentimientos, como un gran caleidoscopio en el que podamos mirar y mirarnos, aceptar y creer que con solo apoyar un ojo, girar los espejos y sentir que hay motivos – todavía y a pesar de todo- para seguir sonriendo.
Vanesa.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
